miércoles, 12 de enero de 2022

El Mío Cid

1El cantar de gesta sirve al pueblo de conocimiento histórico, al interesarse por los hechos y personajes famosos y por otra, de medio informativo sobre los sucesos de momento. En Castilla se llamaron «cantos noticieros» ciertos relatos breves surgidos bajo la impresión directa de hecho histórico.

2.Cid, sidi o sid es una palabra de origen árabe que significa 'señor' y que se dio como tratamiento a los señores de ciertos Estados dependientes de un rey (como los régulos de las taifas en al-Ándalus),​ y también a los gobernadores de provincia de los almorávides y almohades.
3.El cantar del Mio Cid se ha conservado en su forma poética en un único códice, que actualmente se custodia en la Biblioteca Nacional de Madrid. Se trata de un códice en cuarto (con dimensiones medias de 198 × 150 mm), de 74 hojas (originalmente 78), elaborado con pergamino, posiblemente de cabra, grueso y de preparación algo tosca.
Esta encuadernación es del siglo XV y fue la segunda que experimentó el códice, sin que se tenga certeza sobre la fecha de la anterior, seguramente coetánea de su escritura.
 Lo que hay que dejar bien claro es que ni la fecha es la de composición de la obra ni el nombre propio es el de su autor, puesto que se trata de una típica suscripción de copista, de las que se conservan otras muchas similares en multitud de manuscritos medievales.



4.El poema consta de 3735 versos de extensión variable (anisosilábicos), aunque predominan los de catorce a dieciséis sílabas métricas, divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es normalmente de tres a once sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. Sus versos no se agrupan en estrofas, sino en tiradas; cada una es una serie sin número fijo de versos con una sola y misma rima asonante.

De los sus ojos tan fuertemente llorando, 

volvía la cabeza, se las quedaba mirando:

 vio puertas abiertas, postigos sin candados,

 y las perchas vacías, sin pieles y sin mantos, 

o sin halcones, o sin azores mudados.

Suspiró mio Cid, que se sentía muy preocupado;

 habló mio Cid, bien y muy mesurado:

 "grancias doy, señor padre, que estás en lo alto,

 esto me han urdido mis enemigos malos.


5.El Poema se divide en tres partes o cantaresCantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta de Corpes. El Cid, desterrado por el rey, sale de Vivar y llega a Burgos donde nadie se atreve a darle asilo por temor a las represalias reales.

El Cantar de Mio Cid trata el tema del honor, un valor de gran importancia para la gente de la época. La necesidad de recuperar la honra perdida es lo que da impulso a las hazañas acometidas por el héroe.

El poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras una acusación de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades o posesiones en Vivar y privado de la patria potestad de su familia.

Tras conseguir la conquista de Valencia, gracias a su prudencia y astucia, el héroe consigue el perdón real y una nueva heredad, el señorío sobre Valencia. Para ratificar su nuevo estatus de señor de vasallos, se conciertan las bodas de sus hijas con linajes del mayor prestigio como son los infantes de Carrión.

El destino, sin embargo, es imprevisible y transforma este momento de felicidad en una nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes, hecho que supone según el derecho medieval el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión.

La ira regia era una institución jurídica que implicaba la ruptura de los vínculos entre el rey y su vasallo que debía abandonar las tierras. La acusación y la credibilidad del rey son causas suficientes para condenar de acuerdo con la ley, porque el rey es la ley su autoridad no se puede cuestionar.


6.El tema central del poema es la honra del héroe, es el motor de la obra, en torno al cual el autor dispone los acontecimientos. 


7.Virtudes del Cid: fuerte y leal, justo y valiente, prudente y templado, guerrero y culto.

Su caballo se llamaba Bavieca y sus espadas Tizona y Colada.


8. Los epítetos épicos más comunes son.

- Campeador.

- Noble barba tan crecido.

- El buen nacido.

- El que en buena hora ciñó espada.

- El que en buena hora nació.


9. Los juglares eran hombres-espectáculo errantes que bailaban, tocaban instrumentos, hacían juegos malabares, cantaban, contaban chistes y recitaban, entre otras cosas, unos larguísimos poemas épicos en los que se contaban las hazañas de los héroes castellanos en la Reconquista.


10. .El Cid personaje histórico.

Rodrigo Díaz nació en Vivar, pequeña aldea situada a 7 kilómetros de la ciudad de Burgos en 1043. Hijo de Diego Laínez, noble caballero de la corte Castellana y de una hija de Rodrigo Álvarez. A los 15 años quedó huérfano de padre y se crio en la corte del rey Fernando I, junto al príncipe Sancho.

Entre los años 1063 a 1072 fue el brazo derecho de don Sancho y luchó junto a él en Zaragoza, Zamora… Cuando tenía 23 años obtuvo el título de "Campeador" al vencer al alférez del reino de Navarra. A los 24 años ya era conocido como Cid o Mío Cid. Le llamaban así como expresión de cariño y admiración.

Cuando el rey Sancho murió, la suerte del Cid cambió por completo y su gran poder fue arruinado por la ira y la envidia del nuevo monarca. En 1081, el Cid fue desterrado por primera vez de Castilla acompañado por 300 de los mejores caballeros castellanos. Volvió a Burgos en 1087 pero poco duró su paz con el rey, por lo que se marchó a Valencia.

Al poco tiempo volvió a ser desterrado por un malentendido entre el rey Alfonso y él, su leal súbdito. En los diez años siguientes, la fama del Cid creció escandalosamente. En menos de un año el Cid se hizo señor de los reinos moros de Lérida, Tortosa, Valencia, Denia, Albarracín, y Alpuente. Rodrigo se convirtió en el señor de Valencia, le imputó a la ciudad un estatuto de justicia equilibrado, restauró la religión cristiana y al mismo tiempo renovó la mezquita de los musulmanes, convirtiéndola en una catedral, se rodeó de una corte de cristianos, árabes y gentes eminentes en el mundo de las leyes.

Pero aún habría de combatir numerosas batallas: se enfrentó al emperador Muhammad, el cual se presentó a las puertas de Valencia con 150.000 caballeros. La victoria fue total, tan grande fue el número de enemigos como el botín que les quitaron. El domingo del diez de julio de 1099, murió el Cid. Toda la cristiandad lloró su muerte.

El Cid literario.

El Cid marcha desterrado y abandona a su familia y sus posesiones en Burgos. Obtiene ganancias en sus correrías contra los moros en Zaragoza y Teruel. Conquista algunas poblaciones de la huerta valenciana y termina entrando en la capital. El clérigo don Jerónimo, venido de Francia, es nombrado obispo de Valencia. El rey de Marruecos ataca Valencia y sufre una dura derrota que engrandece aún más al Cid.

El rey Alfonso lo perdona y los infantes de Carrión aprovechan para casarse con las hijas del Cid, con el fin de obtener ventajas económicas El Cid repele un nuevo ataque a Valencia de los moros, muy superiores en número .Los infantes de Carrión deshonran a las hijas del Cid y él los demanda ante el rey, en las cortes reunidas en Toledo. Los hombres del Cid vencen en un duelo a los infantes de Carrión y restituyen el buen nombre del campeador. Se concierta el matrimonio de las hijas del Cid con los infantes de Navarra y Aragón.


11. Los personajes principales femeninos del Poema de Mío Cid encontramos a Doña Jimena – esposa del héroe – quien pocas veces habla y nada sabemos de sus sentimientos o de su vida durante el tiempo del destierro del Cid, en ningún momento habla consigo misma, ni de sí misma. En el caso de las hijas sirven a la argumentación de las acciones dramáticas de la historia hacia la recuperación de la honra.



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